Profesor de un gran dinamismo y de enorme prestigio mundial, colocó a Salamanca en la cumbre de los conocimientos sobre yacimientos minerales, dotando a su laboratorio de cuanto hacía falta para la investigación. Numerosos estudiantes españoles y extranjeros realizaron sus Tesis Doctorales dirigidas por él.Viajó por todo el mundo, compartiendo sus inmensos conocimientos en numerosos yacimientos minerales, donde era siempre acogido como un expertísimo conocedor en la materia. Sus visitas motivaban nuevos estudios con las muestras recogidas.Figuró en aquel gran equipo rectoral de Felipe Lucena, siendo Decano de la Facultad de Ciencias en la década de los 70.Jubilado en 1988, sus conocimientos fueron aprovechados en la Escuela de Ingenieros de Minas de Madrid.En 1965 vinimos juntos a Salamanca, donde compartimos como hermanos inquietudes y sueños para esta acogedora ciudad que, como a todos, nos enhechizó. ¡No saben, los alumnos que cursaron estudios de Geología a partir de 1988, lo que se perdieron al irse este grandísimo profesor! ¡Irregular en sus calendarios, pero merecedor del respeto estudiantil por sus grandes conocimientos y por la forma en que los enseñaba! Ahora le ha llegado el momento de descansar, cosa para él muy difícil de aprender.¡Descansa, gran profesor, descansa! ¡Que la tierra te sea leve!Por: Emiliano Jiménez.
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