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Cuando Unamuno estuvo en el Vaticano

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Poco después de que se haya cumplido el octogésimo aniversario de la muerte de don Miguel, es de resaltar que el próximo martes, en el Ateneo de Madrid, y el 6 de febrero en el Teatro Liceo de Salamanca tendremos ocasión de asistir a la presentación del primer libro inédito de Unamuno: Apuntes de un viaje por Francia, Italia y Suiza.

Según Emilio Pascual, director de la editorial que lo publica, se sabía de la existencia de este diario, al que el propio autor alude en diversas ocasiones, pero se desconocía su paradero desde el momento en que el manuscrito debió desaparecer pronto de entre los papeles de don Miguel.
Se trata de unas anotaciones que el escritor hizo mientras visitaba en su juventud varias ciudades de los tres países citados, antes de establecerse en Salamanca y muy preocupado entonces porque a sus 25 años no conseguía aprobar una oposición para así poder casarse cuanto antes con Concepción Lizárraga, cuyo recuerdo enamorado le acompaña durante este viaje.
Si se tiene en cuenta, como escribió Miguel Ángel Rivero Gómez en su edición de los Cuadernos de juventud de Unamuno (Universidad de Salamanca, 2016), que la laguna documental sobre el periodo de formación de don Miguel es una de las más reseñables en su biografía, resulta obvio subrayar el interés de estas notas de andar y ver. Lo más significativo es la inmediatez y frescura del estilo con que los redactó, no exento de tachaduras y correcciones que la edición mantiene.

El 6 de febrero en el Teatro Liceo de Salamanca tendremos ocasión de asistir a la presentación del primer libro inédito de Unamuno

A falta de leer el libro por completo, valga de aperitivo este apunte de su estancia en El Vaticano en julio de 1889: «En las logias de Rafael lo que más me gustó fue el Padre Eterno con facha de bonachón, presentando Eva a Adán. Es la Eva más linda, más infantil y más graciosa que he visto, con sus brazos cruzados cubre los senos pero nada más, y está en la actitud de una ternerita pronta al sacrificio. El holgazán de Adán, rojo, la mira sentado con una satisfacción burguesa que encanta, y el Padre Eterno apoyando una mano sobre el redondo hombro de la mujer observa la cara que pone Adán el rojo. Adán y Eva están desnudos, como es natural; Dios vestido, como también es natural».
Sabremos más el próximo día 6, con la presentación del libro en el Liceo, que contará con las intervenciones de los excelentes biógrafos de don Miguel, Colette y Jean-Claude Rabaté, así como las de José Antonio Pascual, académico de la Lengua, Pollux Hernúñez, autor de la edición, y Emilio Pascual, director de Oportet Editores.
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