Una mano señala el Medallón del dictador Franco situado en el Pabellón Real de la Plaza Mayor.
Una mano señala el Medallón del dictador Franco situado en el Pabellón Real de la Plaza Mayor.
 Nací y viví en Salamanca hasta terminar mis estudios. Disfruté de alegrías y padecí sufrimientos. Aquellas quedan en el desván de los recuerdos; pero los sufrimientos se hacen dolorosamente presentes cada vez que vuelvo a mi patria chica y me enfrento, en mi querida y hermosa Plaza Mayor, con ese maldito medallón del dictador.Entre sus criminales responsabilidades se han de contar los fusilamientos de mi padre Hipólito Jesús Froufe Espinazo y su hijo y hermano mío Agustín Froufe Carlos, el encarcelamiento, fuga y desaparición de mi otro hermano Jesús Reyes, más los veinte años de cárcel de mi hermano Aníbal, el exilio en Francia del Mayor de los hermanos, Juan Manuel, y condena y encarcelamiento de otros entre los que me cuento.Es muy cruel que después de tantos años de dictadura y democracia tengamos que seguir soportando con dura constancia semejante afrenta a los que padecimos su persecución.Tengo noventa años. ¿Tendré aun la oportunidad de darme un paseo por la Plaza relajado y sin el sobresalto de maldecir esa efigie del dictador?

Luis Froufe Carlos DNI 07571723

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